Duelo.

Se trata de elaborar una ausencia gracias a la representación viva en uno mismo del otro desaparecido, real o simbólicamente.
Pero hay una pérdida más importante: ¡La pérdida de uno mismo! como objeto de estima, de amor y como objeto libidinal.
Por este último párrafo decidí realizar producciones y poner en marcha las posibles transformaciones imaginarias.

Crear transforma.

Transformar el dolor en una fuerza creadora.

Marco Antroposófico.

A través de volcar gelatinas de diferentes colores en el lienzo, se produce el trabajo con color que actúa sobre patrones anímicos desequilibrados.
La actividad creadora desvía la atención teniendo como efecto liberar las fuerzas curativas.

Hay que darle tiempo.

Solo cuentan los detalles.

Va cambiando, se transforma.

Marco Gestáltico.

“La psicología de la forma”.

La imagen es incompleta o ambigua. El cerebro intenta naturalmente organizar los elementos que la componen a fin de formar una Gestalt.
Busco las imágenes que llevo dentro. En este caso las imágenes del dolor del duelo. Imágenes que todavía no puedo nombrar pero que deben ser expresadas, liberadas, realizadas.

Jung

¡Hacer visible lo invisible que nos habita!
Transformación.

Conclusión.

Mi manera de expresarme es a través de la plástica. Por esta razón hace algunos meses decidí volcar mi dolor en imágenes para tratar de sanar.

Sabía conscientemente que estaba atravesando un proceso arte terapéutico sin poder encuadrarlo en algún marco psicológico.

Hoy a pesar de poder hacerlo creo que las palabras sobran.

El lenguaje “no verbal” transforma. Deja plasmar sin barreras lo que sentimos, lo que nos angustia, nuestros miedos y nuestro dolor.

La creación de una imagen se manifiesta como una expresión del alma.